Que hacer con una Selenita rota

Se me ha roto mi cuenco de Selenita! Te cuento lo que he hecho. Desde que comencé a explorar el mundo de la espiritualidad, siempre he sentido una fuerte conexión con la selenita. Me atrae su belleza etérea y su capacidad para limpiar y purificar la energía a su alrededor. Me encanta la forma en que se siente en mis manos y la paz que me trae al meditar con ella. Por eso, cuando encontré un hermoso cuenco de selenita, supe que tenía que tenerlo.

Lo usé para cargar mis otros cristales y me encantó cómo los mantenía limpios y llenos de energía positiva. Cada vez que los sacaba del cuenco, sentía una oleada de energía positiva y me sentía renovada.

El incidente

Un día, mientras limpiaba mi habitación, ne fijé que el cuenco de selenita tenia una grieta. Me quedé mirando en shock. ¿Cuando había pasado? La grieta recorría todo el cuenco y al ir a tomarla entre mis manos, se rompió.

Me sentí devastada, como si hubiera perdido algo precioso y valioso. Aunque traté de mantener la calma, sentía una tristeza profunda y una sensación de vacío.

No podía creer que algo tan hermoso y poderoso hubiera sido destruido en un instante. Me di cuenta de que quizás había acumulado demasiada energía negativa y no había tomado el tiempo necesario para transformarla. La selenita había absorbido toda esa energía y había llegado a un punto en el que no podía soportar más.

La importancia de la limpieza y la transformación de la energía

A través de esta experiencia, aprendí una valiosa lección sobre la importancia de la limpieza y la transformación de la energía.

Me di cuenta de que había estado tan enfocada en mantener mis cristales limpios y cargados de energía positiva que había olvidado hacer lo mismo con el cuenco de selenita.

No había dedicado el tiempo necesario para limpiar y purificar el cuenco, y eso había llevado a su ruptura. Aquí te dejo un articulo sobre como limpiar la selenita y descargarla.

Comprendí que, al igual que los cristales, nuestro cuerpo y mente también acumulan energía negativa con el tiempo. Si no la transformamos o liberamos, esa energía puede convertirse en una carga pesada y tóxica.

Necesitamos tomarnos el tiempo para limpiar y purificar nuestra energía, ya sea a través de la meditación, la práctica del yoga o cualquier otra técnica que funcione para nosotros.

El ritual de enterrar la selenita rota

Después de un tiempo, decidí que era hora de dejar ir la selenita rota. Sabía que no podía seguir cargándola conmigo, pero tampoco quería simplemente tirarla a la basura.

Decidí hacer un ritual para enterrarla en la tierra y devolverla al campo, a la Tierra.

Comencé eligiendo un lugar especial en mi jardín para enterrar la selenita. Era un lugar tranquilo y sereno, rodeado de árboles y flores. Si no tienes jardín sal a la Naturaleza.

Después, reuní algunos elementos que me ayudarían en mi ritual: una vela, algunos cristales, incienso y un pedazo de papel para escribir una carta de agradecimiento a la selenita rota.

Encendí la vela y el incienso y coloqué los cristales a mi alrededor. Tomé la selenita rota en mis manos y la observé detenidamente. Recordé los momentos en que estuvo conmigo, cómo me ayudó a equilibrar mi energía y cómo me ayudó a liberar la energía negativa que había estado acumulando.

Luego, comencé a escribir una carta de agradecimiento. Agradecí a la selenita por su ayuda y su presencia en mi vida, por enseñarme a transmutar la energía negativa en positiva, por ayudarme a mantenerme enfocada y enraizada en tiempos de estrés y por ser una fuente de consuelo y tranquilidad para mí.

Después de escribir la carta, la coloqué junto a la selenita rota y comencé a enterrarla en el campo cerca de mi casa. A medida que la cubría con tierra, di gracias a la Tierra por recibir a la selenita y ayudarla a volver a su ciclo natural de transformación y regeneración.

Mientras observaba la selenita desaparecer en la tierra, sentí un gran sentido de liberación y gratitud. Había dejado ir la selenita rota y con ella, había liberado la energía negativa que había estado acumulando.

Ahora podía continuar mi camino con una sensación renovada de paz y equilibrio.

Reflexión personal

Reflexionando sobre mi experiencia, me di cuenta de la importancia de dejar ir las cosas que ya no nos sirven. La selenita rota había cumplido su propósito en mi vida, pero había llegado el momento de dejarla ir y permitir que se transformara en algo nuevo. Al hacerlo, también liberé la energía negativa que había estado acumulando y me abrí a nuevas posibilidades y oportunidades de crecimiento.

La ceremonia también me recordó la importancia de la gratitud y la conexión con la naturaleza. Al agradecer a la selenita y a la Tierra, sentí una profunda conexión con el mundo que me rodea y una sensación renovada de propósito y significado.

En conclusión, la ceremonia de dejar ir la selenita rota fue una experiencia poderosa y transformadora para mí. Me recordó la importancia de dejar ir lo que ya no me sirve, liberar la energía negativa y estar en conexión con la naturaleza y la gratitud. Espero poder llevar estas lecciones conmigo mientras continúo en mi camino de crecimiento y transformación personal.


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