Hecate diosa

Piedras para trabajar con Hécate

Hécate es una diosa que forma una tríada con Perséfone y su madre Deméter. Perséfone es la doncella; Deméter es la madre, mientras que Hécate es la arpía. Es la diosa tracia (griega) de la sabiduría oculta, la brujería y la luna oscura. Es la diosa de lo oculto y de la sabiduría que llega con la edad. Es capaz de hacer tanto el bien como el mal.

Se la relaciona con la brujería femenina, la magia, la Luna, los sueños lúcidos, los portales místicos y las criaturas nocturnas: búhos, lechuzas, serpientes… pero especialmente perros y seres fantasmagóricos.

A menudo se la representa con una antorcha, por su vinculo con la oscuridad, y en las esculturas viene representada con tres caras por su papel como diosa y guardiana de las encrucijadas y de los cruces de caminos. Tiene una llave como significado de que lo sabe todo y tiene la llave a todas las respuestas. Y en ocasiones también lleva perros y serpientes.

Hecate no va sola: sus compañeras son las Furias, las criaturas aladas que castigaban las malas acciones, y sus hijas son las Empusas, demonios femeninos, súcubos que seducían a los hombres.

Leyendas entorno a Hécate

Hécate tiene varias leyendas. En una de ellas es la protectora de los niños pequeños y los marineros. En este papel, se le colocaban estatuas en las entradas y cruces de caminos. Con el tiempo, esta práctica hizo que se la considerara la diosa de las encrucijadas.

También es la diosa de los fantasmas. Al proteger un lugar o una encrucijada de los espíritus malignos, se la conoció como una diosa que podía controlar los espíritus malignos y los fantasmas. Se creía que era capaz de evitar que los fantasmas hicieran travesuras.

Debido a esta relación con las fuerzas oscuras, se convirtió en la diosa de la luna oscura (el lado que no podemos ver). Hécate tiene poder sobre el cielo, la tierra y el inframundo y se la conoce como la “Reina de los Fantasmas”.

La leyenda dice que la gente ve a Hécate caminando por los caminos de noche o visitando los cementerios durante la fase oscura de la luna. Se la describe como “una sombra brillante o luminosa”. Algunas personas dicen que es casi invisible, que sólo se vislumbra como una ligera cualidad luminosa en la pálida luz de la luna.

Hécate y la hechicería

Hécate, con su profundo conocimiento y poder, nos muestra que lo femenino debe ser valorado por sí mismo. Es más que sexualidad o poder; es una esencia y una parte esencial del cosmos.

Hécate puede aportar protección, sabiduría y magia. Ella enseña a sus seguidores los caminos de la brujería. Estos son los caminos de la libertad y el poder.

Donde colocar una escultura de Hécate

Una práctica común consistía en poner imágenes de la diosa triple en las murallas de la ciudad, especialmente a las puertas, las entradas a los lugares sagrados y la entrada de las casas privadas, donde se creía que actuaba como protectora y alejaba a los malos espíritus.

Por lo tanto te recomendamos que la coloques mirando la puerta de entrada a tu hogar y que de vez en cuando, cada luna nueva, le pongas al lado un plato con algo de comida seca o flores como tributo. Cuando pasen los 3 dias de la luna nueva, entierra en un jardín o en un tiesto los restos.

Piedras para trabajar con Hécate

El azabache es un gran material para buscar la ayuda de Hécate porque, al igual que ella, aleja el mal, elimina la depresión y el miedo, y ayuda a equilibrar las emociones.

La turmalina negra es buena para repeler la energía negativa, los ataques psíquicos y los hechizos.

El ónix negro libera la energía negativa y acaba con las relaciones infelices o molestas. De hecho, cualquier piedra negra será una excelente ayuda para buscar la asistencia de Hécate. Coloca una en la entrada de tu casa para protegerla del mal.